Una vez comenzadas las apuestas el croupier hace girar la rueda de la ruleta con un movimiento de sus dedos, acto seguido lanza la bola hacia su interior en dirección contraria al giro de la rueda. Cuando la bolita empieza a perder impulso y está próxima a pasar de la zona superior de la rueda a la zona donde se encuentran las casillas con los números, el croupier detiene las apuestas.
La bola continúa rodando y saltando cada vez con menor velocidad hasta quedar atrapada y completamente inmóvil dentro de una de las casillas numeradas de la rueda, indicando el número ganador y sus demás atributos como color, impar o par, mayor o menor, la docena a que pertenece, etc.
Luego de esto, el croupier retira del tapete todas las fichas de las apuestas perdedoras y pone sobre las apuestas ganadoras la cantidad correspondiente de fichas ganadas por el afortunado. Si no existe ninguna apuesta que haya acertado, la banca se lleva todas las fichas colocada encima del paño en esa oportunidad.
Si luego de una apuesta ganadora, el jugador no recoge sus fichas del tapete, el casino asume que repite la apuesta.
Cuando sale el 0 o el 00 en el caso de la ruleta americana, todas las apuestas sencillas (apuestas a cada uno de los 36 números de la rueda) se consideran automáticamente perdedoras y la casa se lleva todas las fichas apostadas.
Cada portal de casinos impone sus propios límites mínimos y máximos sobre la cantidad de fichas a apostar que el jugador no podrá violar o se declarará nula la apuesta.
Cuando la bola se detiene en una de las casillas de la rueda, no se retira de ahí hasta que comienza la próxima ronda del juego.
Tanto la dirección del giro de la rueda como en la que es lanzada la bola, se alterna entre un turno y otro, es decir, si en el turno anterior la ruleta se hizo girar a favor de la manecillas de reloj y la bola se lanzó en contra de este movimiento, en el siguiente turno el movimiento de los dedos del croupier impulsará la rueda para que gire en contra del movimiento de las manecillas del reloj y la bola en sentido inverso al giro.
Los movimientos para impulsar la rueda de la ruleta son realizados por el croupier con el brazo más próximo al disco de la ruleta, de modo tal que obstaculice lo menos posible la visibilidad de los jugadores.
La bola se lanza a la ruleta de modo que comience a rodar por la zona superior lisa de la rueda a su mayor velocidad. Una vez va perdiendo aceleración descenderá a la región media donde se encuentran ubicados ciertos obstáculos que la hacen rebotar y saltar hasta que desciende a la zona de las casillas donde ¨bailarᨠentre los números antes de detenerse en uno de ellos.